Guardavidas salvan la vida a bañista que estaba siendo arrastrado por la corriente de playa
Un estudio de la Universidad Nacional (UNA), elaborado en el 2023 en conjunto con el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) calificó a Jacó como una de las 8 playas más peligrosas del país. Sin embargo, desde hace un año no se reporta una sola muerte por accidentes acuáticos ¿A qué se debe?
Danny Canales de la municipalidad de Garbito, explicó que han fortalecido el resguardo de la playa con la presencia de un equipo municipal de guardavidas, que vigila los 365 días del año. Esto ha conseguido que si se presenta un accidente acuático, puedan ayudar a las víctimas con brevedad.
“Contamos con 7 rescatistas que trabajan en puestos estratégicos. Gracias a esto, tenemos más de un año sin muertes por accidentes acuáticos en Jacó, una de las playas más visitadas del país”, explicó Danny Canales.
Además de Jacó, el equipo también brinda cobertura en Playa Hermosa y Herradura.
Su horario regular es de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., pero en temporada alta extienden sus jornadas de 7:00 a.m. a 6:00 p.m., ajustando los turnos según la cantidad de visitantes.
Además del equipo de rescatistas, que son empleados de planilla municipal, el Gobierno Local ha implementado una serie de reglas en el uso de la playa, que han evitado que se presente otro tipo de accidentes en Jacó, donde el oleaje es más fuerte que en otras playas.
Un factor clave en la reducción de incidentes ha sido la incorporación de vehículos todo terreno de rescate, que agiliza la atención de emergencias, así como la implementación de banderas preventivas en zonas de alto riesgo.
A pesar del éxito en Jacó, Marvin Pérez, jefe de guardavidas en la zona, explicó que sí se han encontrado cuerpos en la playa, aunque los accidentes han ocurrido en otras zonas.
“Solo en 2024 rescatamos a 47 personas y realizamos 4.375 prevenciones. En 2023 hubo un caso en playa Herradura donde un hombre fue golpeado por un jetski y su cuerpo apareció en Jacó”, explicó Pérez.
En Jacó, las normas para el uso de jetskis son más estrictas que en otras playas. Se recomienda su uso principalmente en Playa Herradura, donde el oleaje es más tranquilo.
“Instamos a las empresas organizadoras a que aseguren que los clientes, usen zonas designadas, como plataformas o áreas delimitadas con boyas, lejos de bañistas y zonas de oleaje fuerte. Además, verificamos que los usuarios cumplan con el equipo básico de seguridad, como casco y chaleco, y que los guías estén certificados”, explicó Pérez.
Por otro lado, las clases de surf también tienen un área delimitada para evitar incidentes con otros bañistas y garantizar la seguridad de quienes practican este deporte.
Otras playas
Sin embargo, esta situación es la excepción y no la regla. En la mayoría de las playas del país no hay guardavidas, lo que ha contribuido al aumento de los accidentes acuáticos.
Según datos de la Cruz Roja, en lo que va del 2025 se han registrado 25 fallecimientos por accidentes en el agua, superando los 22 ocurridos en el mismo período del año anterior.
A pesar de que existe la Ley n.º 9780, que establece la implementación de unidades de guardavidas en las playas nacionales, su aplicación depende de cada municipalidad. Esto ha dejado a muchas playas sin el personal necesario para atender emergencias. En algunas zonas se ha hecho el esfuerzo, pero la mayoría siguen sin protección.
Por ejemplo, la Asociación de Guardavidas de la Zona Sur trabajó durante cuatro años en Playa Dominical y Playa Hermosa, manteniendo dos guardavidas por torre los 365 días del año, gracias a un contrato con la Municipalidad de Osa. Sin embargo, al vencer el contrato, la continuidad del servicio quedó comprometida y la asociación tuvo que recurrir a donaciones.
“Hemos esperado todo este tiempo para participar en otra licitación, pero la municipalidad no está invirtiendo en estos servicios. Desde hace dos años estamos trabajando únicamente con donaciones”, señalaron desde la asociación.
Este problema no es exclusivo del sur del país. En La Cruz, Guanacaste, donde hay 143 kilómetros de costa, tampoco cuentan con guardavidas. El alcalde Alonso Alán explicó que han tratado de suplir la falta de estos profesionales con un esfuerzo interinstitucional que involucra a Guardacostas, la Policía de Fronteras, la Fuerza Pública, la Cruz Roja, Bomberos y Guardaparques.
No obstante, reconoce que esta no es la solución ideal y enfatiza que “hay zonas del país donde, por su visitación y por los antecedentes de accidentes acuáticos, los gobiernos locales y la institucionalidad pública deben tomar medidas para evitar que se sigan presentando este tipo de situaciones o, al menos, reducirlas”.
Ante la falta de protección en muchas costas, la Cruz Roja, en colaboración con el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), ha logrado operar en 11 playas estratégicas, lo cual sigue siendo insuficiente.
Algunas de estas playas son Ventanas, Bahía Ballena, Manuel Antonio, Caldera, Tamarindo, Cahuita, Cocles, Punta Uva y Manzanillo.
Luis Rojas, encargado de los guardavidas de la Cruz Roja, señaló: “Todo el gobierno local costero debería implementar el tema de guardavidas en sus playas. Sin embargo, hasta el momento, es un tema que se ha estado introduciendo muy lentamente“.
El problema de seguridad en las playas no solo radica en la falta de guardavidas, sino también en la escasa regulación de motos acuáticas, bananas, tablas de surf y otros artefactos acuáticos, lo que aumenta el riesgo de accidentes.
“En Manuel Antonio tuvimos una emergencia con personas que usaban jetskis en estado etílico. Destruyeron el jetski al chocar con las piedras”, comentó Luis Rojas.
La falta de supervisión de bañistas y embarcaciones ha provocado incidentes en varias playas del país.
La Cruz Roja recomienda informarse sobre las condiciones del lugar antes de ingresar al agua. Si no hay guardavidas, lo mejor es consultar con locales sobre los peligros de la zona.
También se aconseja evitar nadar en áreas riesgosas, respetar las advertencias sobre corrientes y no entrar al mar en estado de ebriedad.
Source
Argerie Vargas